CARTA AL CARDENAL JOAO BRAZ

f03a2fd6f12a5e4552ed252b299aaa4aQueridísima Mara: Como te dije, ahí te mando la carta que escribí el 1 de abril del 2013 a la Congregación de Vida Religiosa, dirigida al cardenal Joao Braz, tras haber recibido un Decreto del Vaticano, firmado por él.

Como verás, ya por entonces pretendían imponernos a las monjas de vida contemplativa, un asistente a todas las federaciones. Aquello me produjo una sublevación no menor que la de este momento con la Instrucción Cor Orans, en la que vuelven las imposiciones. Lo hice a solas, no quería callar, pero también lo oré mucho antes de decidirme a escribir.

En este momento, enviaría la misma carta con el mismo contenido, pero añadiría dos nombres más: Carballo y Paciolla, responsables de la elaboración de la Instrucción. Ahora, lo que espero es que se diga algo desde el conjunto y unidad de las federaciones. Ha sido demasiado serio para acatar y callar. Considero que decir una palabra es una responsabilidad y una exigencia de justicia evangélica, de dignidad humana también, porque la Instrucción avasalla la libertad básica. Este clamor nuestro tiene que llegar al Papa, porque su pensar y decir sobre las mujeres es otro.

Decirte también que, al no recibir respuesta alguna, ni tan siquiera acuse de recibo, pasado un tiempo escribí al Papa. Su contenido te lo mandaré en otra ocasión, por el momento esto.

Sigo, seguimos, refrescada va la esperanza y segura estoy del poder libertador de Dios: “Claramente he visto cómo sufre mi pueblo/ Los he oído quejarse por culpa de sus capataces, y sé muy bien lo que sufren. Por eso he bajado, para salvarlos” (Ex 3,7). Puedes leerlo en clave femenina. Hasta pronto, con amor y comunión.  Nura

Puçol – 1 abril – 2013

“Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve” (Lc 22,27).

Joao Braz, hermano: Me llamo Anna de Jesús Mª, soy monja carmelita descalza, de la comunidad de Puçol-Valencia-España. Me dirijo a usted para expresarle mi sentir sobre el Decreto que recibimos de este Dicasterio y que obliga a todas las Federaciones. Solo yo asumo la responsabilidad de esta carta sin implicar a mi comunidad ni tampoco la Federación.

Estar en medio de nosotras como el que sirve es la actitud que se esperaría del responsable de la Congregación para la Vida Religiosa. Sin embargo, durante el mes de noviembre del 2012, las monjas de vida contemplativa y monástica, recibimos un Decreto de este Dicasterio con fecha del 8 de septiembre. Dicho Decreto, dista mucho de la actitud de buen pastor; más bien parece, en su forma y contenido, un entremetimiento en la vida de los monasterios creando desconcierto y descontento.

El Decreto en sí mismo es una ofensa contra la libertad de las mujeres y nuestra dignidad de hijas de Dios y no esclavas. Nos ha causado sorpresa la imposición, el absolutismo, el control más propio de una cárcel y no de respeto a la dignidad humana de mujeres libres, cumpliendo alegres nuestra vocación orante en la Iglesia.

De usted más bien se espera la cercanía afable de hermano, ofreciéndonos su servicio incondicional y comprometido, con solicitud amorosa, con muestras de interés por lo que necesitamos, atento también ante nuestras preocupaciones y retos en estos momentos convulsos de la historia, e interés por la andadura que llevamos realizada en nuestras federaciones.

De su responsabilidad como Prefecto de la Congregación, desearíamos la cercanía dialogante, la propuesta aconsejable, la confrontación apalabrada, las razones y no las coacciones. Obrar de otra manera que no sea la propia de la razón y la confrontación, lamento decirlo, no es otra cosa sino hacer uso abusivo del poder, utilizando los mecanismos autoritarios ejercidos de forma arbitraria.

Nuestra Federación lleva ya una larga andadura y experiencia acumulada desde sus inicios. En el año 1996 fueron aprobados nuestros Estatutos por el Prefecto de esta Congregación el entonces Cardenal Eduardo Martínez Somalo. En los Estatutos queda suprimida la figura del “Asistente”, porque pensábamos que podíamos realizar nuestro camino por nosotras mismas, lo pedimos y así nos fue concedido con mucho contento por nuestra parte. Era un paso adelante, se nos reconocía nuestra madurez personal y autonomía propia.

Ahora nos llega este Decreto en el que, sin mediar palabra, sin un solo razonamiento, sin ninguna motivación, sin saber con qué finalidad, quedan derogados nuestros Estatutos por la rígida voz de la imposición y no desde el buen hacer y bien decir cómo sería lo lógico de un proceder evangélico.

Se obra así con nosotras porque el sistema eclesial, desde siglos y generaciones, ha marginado a las mujeres, hemos sido relegadas a lo secundario y a la obediencia ciega propia del servilismo y no de la responsabilidad. No es oído ni escuchado nuestro parecer, no interesan nuestras propuestas, no importa lo que pensamos ni lo que nos afecta, y así lo demuestra el contenido del Decreto imponiéndonos una presencia que ya dijimos que no la queremos, que podemos prescindir de ella, que queremos ser tenidas por adultas y que somos responsables de nuestro hacer en la Federación. Las monjas queremos vivir en diálogo y dialogando con la Iglesia. Vivir una vida para el Evangelio pasa necesariamente por la relación dialogada con Jesús y con los hermanos. No hacerlo así es ignorar las formas del humanismo más realizador de la persona.

Si la Congragación necesita una exhaustiva información de todo lo que programamos y hacemos, nuestras presidentas están plenamente capacitadas para realizar el informe detallado de nuestros programas de formación e información, porque este es el intento que traemos: adquirir buenas bases de conocimiento y agrandar entre nosotras los lazos de las relaciones fraternas y la amistad de unas con otras, siendo así testimonio orante y sólido de comunidades edificadas bajo el soplo del Espíritu.

Somos conscientes de que, en ocasiones, necesitamos ser asesoradas, por lo cual, nos valemos de personas bien dotadas para el caso, sea hombre o mujer, laico o prelado, religioso o casado, personas de fe al fin, bien acreditadas y de buen entendimiento, prestas para ayudarnos cuando así es menester. Nadie como nosotras mismas tenemos más interés en ir enriqueciéndonos con la oración asidua, la escucha y meditación de la Palabra, el estudio responsable y la celebración de la Liturgia de las Horas, todo ello como servicio y entrega a la Iglesia a favor de las gentes y todo el pueblo de Dios.

Por favor, hermano Joao, no nos imponga “alguien concreto”, porque nosotras somos quienes tenemos que hacer el discernimiento de quién nos es más necesario a cada momento, esto es un deber y un derecho, una responsabilidad nuestra.

¿Debe el Prefecto de un Dicasterio imponer sus criterios por encima de las voluntades de los demás? El proceder de la Iglesia debe mostrarse amplio en diálogo y consenso, nada debe realizarse por la presión de la imposición, sería dañar la esencia misma del Evangelio.

Ojalá las federaciones de todas las Ordenes fuésemos capaces de ponernos de acuerdo para apelar al Papa y presentarle nuestro descontento por este documento. Tengo la convicción de que este Decreto ha sido totalmente inoportuno para las comunidades que formamos las federaciones, e inoportuno para este momento histórico eclesial.

Me da pena, hermano Joao, y se lo digo de corazón, que pase usted a la historia como alguien más temido que amado, porque, un hecho de esta envergadura crea en nosotras la total desconfianza y un generalizado malestar. Sé que no tenemos más alternativa que ajustarnos a lo que se nos impone. Pero, aun así, espero que la gracia ilumine otros estilos que nos sean más favorecedores y más propios de la sencillez evangélica.

Gracias a Dios, el Papa Francisco ha llegado con un hálito de aire fresco esperanza de una cercanía y sencillez anhelada por muchos. Su mismo nombre trae el recuerdo del amoroso hacer del pobre de Asís con su querida hermana y amiga Clara, como Jesús acogiendo con ternura a las mujeres, amigable y deleitable con Marta y María. Así debería ser el obrar de la Iglesia, potenciadora de confianza y maneras razonables e inteligentes de hacer las cosas. Generadora de libertades, de diálogo y escucha, realizando así la reciprocidad de las conciencias y respirando la gracia del Espíritu Santo que nos ayuda y guía en nuestro camino.

Oro por usted hermano, y creo que todavía es tiempo para hacer las cosas de otra manera, de usted depende, de su buena voluntad. Fundamentalmente le digo y pido que nos deje tranquilas, que se fíe de nosotras que ¡libres nos quiere Dios!

Reciba mi oración y mi esperanza de que en la Iglesia es ya tiempo para otras maneras.                                                    Anna de Jesús Mª, ocd  (Seguí Martí)

 

 

 

 

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10 respuestas a “CARTA AL CARDENAL JOAO BRAZ

  1. Remedios 6 julio, 2018 / 7:48 am

    Querida Nura ¿Cómo pretendías y esperabas respuesta a tu carta? Tu le hablabas desde una libertad que nace desde lo más profundo de tu ser en Dios, que como muy bien dices te hace sentirte hija y no esclava. Porque según son nuestras imágenes de Dios vemos y entendemos la realidad de las cosas.
    Dudo que éstas personas a las que te diriges entiendan éste concepto de LIBERTAD, porque ellos para llegar al puesto que ocupan han tenido que ser obedientes y sumisos, por eso no permiten la libertad de los otros, porque ni siquiera la han descubierto ni la viven ellos mismos.
    Sólo los que viven la libertad son portadores de ella, la transmiten y contagian ¡libres nos quiere Dios!

    Preciosas las imágenes que nos envías relacionadas con la libertad. Gracias por todo cuanto nos aportas.

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    • Anna Seguí ocd 6 julio, 2018 / 7:58 am

      Solo sé que Dios nos creó libres y que la libertad es sagrada. Reclamo respeto a esa libertad fruto de ser humanos e hijos de Dios. Yo reclamo un derecho de mujer libre, ellos darán cuenta a Dios de cómo nos tratan. Yo no quiero juzgarlos, pero tampoco dejarme subyugar por nadie, ninguna institución, ni que sea la eclesial, puede avasallar nuestra libertad, es como tocar y violar lo sagrado, Dios no lo quiere, nos quiere hermanos, nadie por encima de nadie, sino servidores unos de otros, nada más. Gracias por tus palabras.

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  2. MARÍA 8 julio, 2018 / 6:29 pm

    Muy bien, Anna, en libertad de mente y corazón, mediando la conciencia.

    Con lo cual, está bien, para quien se siente llamado a ello, comunicar lo que brota interiormente “con corazón sincero y buena conciencia” buscando tocar los corazones… Y siempre, complementar con una importante dosis de oración.

    Por otro lado, hay una propuesta transversal sencillísima que debería prevalecer en este asunto: el reconocimiento de nuestra “mayoría de edad”, pidiendo ser tratadas al mismo nivel que los Contemplativos varones. No tiene por qué haber diferencias, prácticamente en nada.

    Un abrazo.

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    • Anna Seguí ocd 8 julio, 2018 / 6:36 pm

      Muchas gracias. Sí, no tiene por qué haber diferencias. Dios lleva esto de su mano, algo se hará, no vamos a parar, es de justicia nuestro reclamo, para bien de la Iglesia.

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  3. MARÍA 8 julio, 2018 / 6:31 pm

    Muy bien, Anna, en libertad de mente y corazón, mediando la conciencia.

    Con lo cual, está bien para quien se siente llamado a ello, comunicar lo que brota interiormente “con corazón sincero y buena conciencia” buscando tocar los corazones… Y siempre, complementar con una importante dosis de oración.

    Por otro lado, hay una propuesta transversal sencillísima que debería prevalecer en este asunto: el reconocimiento de nuestra “mayoría de edad”, pidiendo ser tratadas al mismo nivel que los Contemplativos varones. No tiene por qué haber diferencias, prácticamente en nada.

    Un abrazo.

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  4. Remedios 8 julio, 2018 / 8:56 pm

    Los he enviado los dos, de salir sale los miércoles. La mantendré informada.

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  5. Remedios 8 julio, 2018 / 9:03 pm

    Me da permiso para enviarlo a otros sitios? Espero respuesta.

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  6. Remedios 12 julio, 2018 / 6:50 pm

    Invito a todas las que por éste medio dais vuestro apoyo a la Hrna. Anna Segui con relación a la carta al cardenal Joao Braz sobre instrucción Cor Orans , que los sigáis haciendo en atrio.org. Todos los apoyos son pocos .

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    • Anna Seguí ocd 12 julio, 2018 / 7:37 pm

      Muchas gracias por tu comprensión y apoyo. Dios proveerá, lo hace ya. Es nuestro tiempo y no tiene marcha atrás. Gracias de corazón. Anna

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