A LOS 38 AÑOS DE MI LLEGADA

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Queridísima Mara: Este mes de noviembre, el día 9, hace 38 años que llegué a este monasterio. Recuerdo que llevaba en mí la fuerza y empuje de buscar y encontrar a Dios por mi cuenta. Entonces no entendí que era Él quien guiaba mi camino y me abría la puerta del Carmelo. Guíe Su Majestad por donde quisiere. Ya no somos nuestros, sino suyos”.

Me quedé, casi inesperadamente, en este lugar de oración, silencio y rezos. En mi celda, una ventana de horizontes abiertos frente al mar y bajo el cielo. En primer plano, lo que fue la coquetona huerta valenciana, con sus frondosos y alegres naranjos, ahora un tanto en detrimento. La soledad ha ido transcurriendo poblada de su Presencia y su Palabra. Arropada estoy por el manto comunitario, que teje con amor y primor cada hermana. Calidez de “palomarcito de nuestra Señora”.

La comunidad y la oración, forja la personalidad de cada monja. Trabajo, rezos, relación fraterna, labran el alma y la impregnan de Evangelio. En la escuela de Teresa se vive de las Bienaventuranzas del Reino. Pequeño “colegio de Cristo”, donde se forjan personalidades fuertes, “tan varoniles que espanten a los hombres”.

Cristo es quien nos ha convocado. Solo la fe en Él, hace posible una estable continuidad por el amor que nos vincula. La fraternidad es el eje central de la vida en común. Porque, a decir de Santa Teresa: “aquí todas han de ser amigas, todas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar”. Y este es nuestro osado empeño, mostrar cada día el “amor de unas con otras; desasimiento de todo lo criado; (y) verdadera humildad”.

No somos sublimes. De carne y de sangre, humanas y de barro, sufrimos el aguijón del pecado. Por encima de este quebranto, se impone una decidida respuesta al llamado: “Tú, sígueme”. Y le seguimos, “los ojos fijos en Él”. La vida transcurre alegre, trabajada, crucificada y resucitada. Condición de toda vida humana. Y siempre nos gozamos en la fiesta, que es lo que a Dios le agrada. Que a Dios le gusta la alegría, a Teresa también: “Andar alegres sirviendo en lo que les mandan”.

La oración, el estudio, el trabajo, la vida fraterna. La Palabra nos une y reúne para ser encarnada y celebrada: “Pues juntaos cabe este buen Maestro muy determinadas a aprender lo que os enseña”. La Palabra nos hace proféticas y carismáticas. “Ser espirituales de veras” es ser humanas, a modo de la humanidad de Cristo, ser evangélicas, más nos vale. No dejarnos atar bajo imposiciones ajenas. La libertad rompe las cadenas que nos imponen los sistemas. “Que no haya estos negros devotos, destruidores de las esposas de Cristo”.

Silenciosamente orantes, construir la novedad, la que nace dentro y de Jesús. “Si estáis alegre, miradle resucitado”/ “Si estáis con trabajos o triste, miradle camino del huerto”/ “O miradle atado a la columna, lleno de dolores”/ “O miradle cargado con la cruz”. Dios está dentro y nos renueva desde dentro. Atención dentro, es oración de ojos abiertos, “miraros ha Él con unos ojos tan hermosos y piadosos, llenos de lágrimas, y olvidará sus dolores por consolar los vuestros, solo porque os vais vos con Él a consolar y volváis la cabeza a mirarle”. Y descubrirle encarnado, en un Tú a tú abierto, revolucionario. Todo se mueve, nosotras también. Así nos vamos transformando. Nos sobran los controles eclesiásticos, que atan más a las mujeres que a los varones. Jesús está de nuestra parte y de ellos nos va liberando, de controles y de clérigos.

Al paso de los años, cuando oro, solo queda una Presencia y un Nombre: Jesús. Porque he comprendido que, en su Nombre, todos los nombres; en su Presencia, todas las presencias. Que todo se realiza en su Nombre y en su Presencia. Y ser en Cristo Jesús. Procuraba lo más que podía traer a Jesucristo, nuestro bien y Señor, dentro de mí presente, y ésta era mi manera de oración”.

Muchas cosas me habrían podido sacar de donde estoy, pero abrazada a Jesús, y solo por gracia suya, aquí me he mantenido fuerte y firme; tambaleante muchas veces, esperanzada siempre, y esto me ha ido poniendo robustez humana-espiritual. Ahora disfruto la convicción profunda de una plenitud e identidad: SOMOS EUCARISTÍA. Porque somos lo que Cristo es en nosotras. A todos nos ha dado su sacerdocio que nos hace pan y vino eucarístico, para que el mundo viva. Somos la comunión que fraterniza la humanidad. Nuestro don sacerdotal nos hace celebradores de una identidad: EUCARÍSTICOS. Ninguna mujer queda excluida de este don. La exclusión nace de la estrechez de las mentalidades humanas eclesiásticas, no de la amplitud de Jesús y su Palabra. No de Dios. Solo cabe esperar que esta convicción sea siembra en el corazón de cada creyente, para que todo nazca desde abajo, de la vida de Jesús y su Evangelio. Cuando las convicciones nacen de dentro, se hacen imparables y fructíferas. Rompen fronteras y contagian.

Querida Mara, a los años, celebro este ir y sentirme más adentro, hacia el centro, hacia Dios. Que la muerte me pille con deseos ardientes de encontrarme con Él: “y que os dé aparejo para recibirle dignamente”. Y así sigo, tan creyente, tan segura de que, quien me pone convicciones interiores es Él, más allá de lo oficialmente establecido. Que el Espíritu sopla e inspira donde quiere y a quien quiere: Que el Señor enseña a quien se quiere dar a ser enseñado de Él en la oración”. Estar así, ganosa de recibirle siempre. estando tan dentro de mí, si tenemos fe, y nos dará lo que le pidiéremos, pues está en nuestra casa”

Y sigo, Mara, sigo y celebro estos 38 y los años que Dios quiera y de la manera que vaya disponiendo, que solo me tengo que dejar hacer por Él. Junto a mis hermanas, se realiza la verdad de la fraternidad y el servicio alegremente ofrecido; que en esto se calibra todo, no hay más. El amor es lo único valedero y por lo que Dios se interesa, por lo que hemos amado. “Como haya amor de Dios, siempre se entiende.

Te pienso y te quiero, querida Mara. Celebra conmigo este tiempo presente y el que Dios me vaya regalando por delante. Siempre encomendada a tu oración. Cuenta con la mía. Tuya siempre.   Nura    (Anna Seguí ocd
(Los textos en cursiva y negrita son de Santa Teresa)

 

 

10 respuestas a “A LOS 38 AÑOS DE MI LLEGADA

  1. Diana Valencia 15 noviembre, 2019 / 8:27 am

    A los 38 años !! Que felicidad de experiencia , que presencia de Dios en tu vida y que ejemplo de amor … de fuerza .. de confianza en El . .. de su mirada !!
    Precioso escrito querida Anita . Perdona si te digo así pero me nace del alma !

    Un fuerte abrazo y gracias 😊🙏

    Me encanta la Fuerza para declarar lo que piensas frente a los yugos de muchos equivocados con respecto a nosotras las mujeres !! Que ciegos que no logran entender de dónde venimos y lo fuertes que somos , además de lo que podemos aportar en bien de nuestra iglesia !! 🤦‍♀️

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    • Anna Seguí ocd 15 noviembre, 2019 / 10:27 am

      Todo lo que tiene su fuente de inspiración en el encuentro relacional orante, tiene una fuerza imparable, incendia fuegos que ya no se apagan. Con amor.

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  2. MARÍA NOEL 15 noviembre, 2019 / 8:28 am

    Gracias por tu testimonio. Esperanzador y amoroso. Enhorabuena por esos 38 años y que sigas siendo “por solo Él”.

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    • Anna Seguí ocd 15 noviembre, 2019 / 10:22 am

      Gracias a ti. Y reza por mí, que perseverar no me es tarea fácil. Que las mujeres en la iglesia no lo tenemos fácil. Y no por los que somos iglesia, sino por su sistema… Hablemos claro y sin miedos.

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  3. marivjo 15 noviembre, 2019 / 9:41 am

    Me sumo a tu celebración, porque encontraste al amor de tu vida y ya no lo soltaste. Eres feliz y haces felices a los demás. Sí, fijos los ojos en El…cómo me gusta repetir y repetirme esta frase. Siempre así, Anna. Contágianos a los demás. Lo celebro contigo. Un abrazo

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    • Anna Seguí ocd 15 noviembre, 2019 / 10:16 am

      Gracias, hermano y amigo, por tus buenos deseos hacia mí. Cuidarme desde tu realidad orante. Gracias. Te cuido en la mía. Vivir de amor y comunión.

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  4. María Elisa 15 noviembre, 2019 / 4:59 pm

    Hermosos,gozosos,trabajados,entregados, valientes…..38 años de Amor y de entrega sin reservas al Amor de tu vida, mis felicitaciones y orgullo de tener una hermana tan enamorada y fiel a la palabra de Jesucristo. Le pido a Jesús te llene de su Amor y fuerza

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    • Anna Seguí ocd 15 noviembre, 2019 / 5:10 pm

      Muchas gracias. Siempre cuento con la oración escondida y amorosa de mis hermanas. Un abrazo

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  5. Luis Alberto de Jesús y Maria 16 noviembre, 2019 / 5:59 am

    Hna. Anna, muchas felicidades. me quedo con lo que decía San Antonio de Padua, Las preguntas son muchas, la respuesta es una. Jesús. y también con la Eucaristía que es el Centro de todos los centros. Animo hermana que somos muchos los que nos miramos en ustedes y también sentimos el calor del sol, aunque no siempre se le mira, se sabe que esta ahí. Un abrazo fraternal, y comparto su felicidad yo también celebro diez años y mas de dones inmensos, que digo cada día es una celebración un verdadero milagro. en unión de Cristo. su hermano Luis Alberto

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    • Anna Seguí ocd 16 noviembre, 2019 / 9:38 am

      Gracias, Luis Alberto, amigo y hermano. Sigamos en comunión de oraciones, dejemos que Cristo nos lleve a configurarnos con él y saborear la plenitud de su amor.

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