LEVE CENTELLA

raig de sol

Orar es el recurso principal para apalabrar, ordenar y gestionar todas la emociones de mi ser. En la oración puedo volcar ante Jesús todo lo que en mí es demasiado pesado, penoso y cargante, todo lo que sobrepasa mi capacidad de control. Jesús amansa mi inquietud y modera mis despropósitos.

En Él hallo luz para vislumbrar el camino y caminar el crecimiento del ser hacia su plenitud; la transformación se realiza en dolores de parto. Nada se hace sin dolor y nada sin amor. Amor y dolor andan juntos, esperanza y confianza también. La esperanza es un leve centelleo en la noche, que dice o nos hace intuir la gran luz que nos quiere iluminar. Y la noche se torna amable y se disipa cuando la luz destella su poder.

Y en la luz ¡obrar el amor! Solo nos alegra el amor, la caricia del amor puede ser el dolor. La abierta alegría dice la calidad y hondura del amor. La mirada es el resplandor de nuestra luz interior. La mirada acoge y serena, calma y alegra, dice la paz y expresa la dicha de nuestro gozo interior en la armonía de nuestra vida en Dios, nuestra entrega a los hermanos. Orar es andar en Dios, irradiando vida de Dios.

3 respuestas a “LEVE CENTELLA

  1. marivjo 3 enero, 2020 / 9:43 am

    Feliz Año, Anna. Ayer, en un rato de oración, (creo que algo viene a cuento sobre tu precioso comentario) recaí sobre el “vivo sin vivir en mí” de Santa Teresa y mirándole fijamente le dije al Señor : Creo sin creer, espero sin esperar, amo sin amar, oro sin orar…Esto es lo que siento ¿Es esto creer, esperar, amar, orar? Espero que me dé una respuesta…

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    • Anna Seguí ocd 3 enero, 2020 / 11:20 am

      Gracias por tu comentario. Me da gusto decirte que yo, como tú, también voy a tientas en la noche. No tengo más luz que la fe oscura y muchas veces pienso una frase de Roger Schutz de Taizé: “Si pretendiera ver como en pleno día, ¿para qué la fe?” Esto me pone conformidad. Dios siempre acaba asomando para esclarecer el cielo interior y ver, siempre en fe, el resplandor de nuestro sol. Al fin, siempre hay que caminar en fe y dejar confiadamente que Jesús sea el camino la verdad y la vida. Avancemos y aventuremos la vida en la fe, que siendo noche, es más clara que el día. Gracias por tu fe, me siento bien acompañada en comunión.

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      • marivjo 3 enero, 2020 / 6:23 pm

        Muchas gracias, consolador y reconfortante tu respuesta, Anna. Me voy a la Eucaristía de los jesuitas…¡el Nombre de Jesús! Ahí vamos a encontrarnos, seguro

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