NO TEMER DECIRME CON VERDAD

unnamed

No moverme de junto a Jesús. Descansar en Él todos mis agobios e inquietudes. Templar en Jesús las ansias no purificadas de mis apetencias, de mis deficiencias y prepotencias. Saber que, donde acecha y asalta la debilidad, se afianza la virtud. El Resucitado nos sana y nos salva, resucitados estamos en Él. Nada se hace desde fuera, dentro está Dios realizando nuestra sanación y salvación. Dios quiere que tengamos esta confianza segura y alegre en Él. La Cuaresma me invita a dejarme purificar, para contemplar, limpia de corazón, la sanación que Dios realiza en mí en todo momento.

Ante Dios, verme, reconocerme y decirme con verdad. No rechazar nada de mi realidad, por grave que sea, mostrarme al desnudo ante Dios y ante mí misma sin miedos ni angustias. No temer mi debilidad, ni el quebranto de mi arcilla, dejar que la gracia se agrande y recicle sobre ella, hasta devenir libre y segura de que: “Mi amor es todo lo que necesitas, mi gracia se muestra plenamente en los débiles. Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que venga a residir en mí el poder de Cristo”. Puedo andar segura y señora de que solo Dios me basta, cuando le sé hallar en las hermanas que me tienden su mano. Dios se me muestra en ellas ayudándome. La comunidad suple la luz que yo he perdido, la comunidad reza mi impotencia, levanta mi caída, cura mis dolencias. En ellas, Dios obra la gracia, aunque yo me resista verlo.

La oración afirma mi relación con Jesús, me afianza en Él. ¿Qué temo?, Él me dice: “No temas, gusanillo de Jacob, oruga de Israel, yo mismo te auxilio, tu libertador es el Santo de Israel” (Is 41,14). “El Señor afirma: “por pequeño y débil que seas, no tengas miedo; yo te ayudo. Yo, el Dios Santo de Israel, soy tu redentor” (Is 41,14). “De Dios viene mi salvación y mi gloria, él es mi roca firme, Dios es mi refugio” (Sal 61). “Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero”, y en tu amor mi seguridad y descanso. Afianzarme en ti, dejar que el Espíritu de las Bienaventuranzas se encarne en mí. Que solo me importe que la vida del Reino sea la alegría que vive en mí. Vivir vida de Jesús que “pasó haciendo el bien” (Hch 10,38).

2 respuestas a “NO TEMER DECIRME CON VERDAD

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s