HACER FLORECER LA TIERRA RESECA

Handful Of Soil And Flower Buds

Muchas veces orar es una actitud de espera que en algunas ocasiones resulta penosa. Contemplar nuestra tierra yerma, improductiva, seca, hostil. Ante esa realidad, se pena y zozobra, porque no siempre nos mantenemos serenos y conformados en estas condiciones de aridez. La carne y la sangre, el ser entero, si no van alentados por el Espíritu Santo se tornan tierra reseca. Constatamos que, sin Dios, no podemos nada. Él puede hacer florecer la tierra árida del corazón.

Orar es siempre una actitud creyente, en fe oscura y esperanza cierta. Ser orante es vivir contemplando el hacer de Dios, y en los momentos de sequedad, vacío y nada, se pone a prueba la segura confianza. La oración, la mayoría de las veces, es una serena contemplación ante el vacío, en benévola confianza. “Buscad al Señor con sencillez de corazón, porque se deja encontrar de los que confían en Él” (Sb 1,3).

En la nada, en la impotencia, en los vacíos y oscuridades ¿puede florecer la vida? Orar es disponerse para recibir lo inesperado, ver con asombro el “¡Hágase!” de Dios que, de la nada, hace brotar la vida. Lo inesperado viene y sucede. La vida estalla fecunda y feliz. Percibimos entonces una certeza interior: nada es nuestro, todo nos es dado, todo es don y gracia de Dios, regalo suyo gratuito. Y cuando así somos enriquecidos, surge la misión, la responsabilidad personal de trabajar el don: AMAR, ofreciendo vida, servicio y fraternidad. Dios quiere que seamos portadores de felicidad, constructores de justicia y paz. 

Orar, para nacer de la fuerza y la fuente del Espíritu. Sentir o saborear gustos que nos pude conceder el Espíritu, no es lo más importante en la oración. La verdadera esencia orante radica en la perseverante relación amorosa y confiada con el Amigo-Amado. Permanecer, estar sencillamente abiertos a Dios, para que haga en nosotros como Él quiera, su Palabra y su hacer nos recrean siempre. Dios es enriquecedor del ser.

Y Dios nos hace siempre para el amor. Y el amor nos sitúa ante los demás con respeto, porque el amor es un manantial de bien que alegra la vida de las personas y nos hace felices. Amar amarnos, es alegrarnos, expresémoslo con palabras, obras y gestos. Expresémoslo amabilizando la vida. El amor nos hace respetuosos con los demás. No temer amar demasiado.

2 respuestas a “HACER FLORECER LA TIERRA RESECA

  1. Luis Alberto de Jesús y Maria 26 abril, 2021 / 3:22 am

    Gracias Hna. Anna sus palabras dan mucha luz, es cierto, aveces no es sencilla la noche obscura y cruzar las incertidumbres no es fácil. Pero como Santa Teresita decía, «yo sé que el está ahí» obrando en el silencio. Gracias por sus oraciones, felices Pascuas de Resurreción y le envío un saludo a su comunidad, Gracias.

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    • Anna Seguí ocd 26 abril, 2021 / 11:10 am

      Gracias a ti, Luis Alberto. Que la Pascua transcurra llena del gozo del Resucitado y que su Espíritu Santo te inunde de sus dones. Un abrazo de hermana y amiga.

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