A LOS 38 AÑOS DE MI LLEGADA

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Queridísima Mara: Este mes de noviembre, el día 9, hace 38 años que llegué a este monasterio. Recuerdo que llevaba en mí la fuerza y empuje de buscar y encontrar a Dios por mi cuenta. Entonces no entendí que era Él quien guiaba mi camino y me abría la puerta del Carmelo. Guíe Su Majestad por donde quisiere. Ya no somos nuestros, sino suyos”. Sigue leyendo

ASUMIR LAS CRISIS

 

JODER

Queridísima Mara: Te sabía pasándolo mal, ante lo cual, mi deseo de verte se había intensificado para que, si tú querías, pudieras abrirme tu corazón y desahogar en el mío todo aquello que te es demasiado penoso y agobiante. Te escuché con atención amorosa, porque esta es siempre mi actitud con todo lo que te acontece y te afecta. Inmediatamente fui percibiendo la densidad y hondura de tu crisis. Reconozco que, por un momento, sentí temor y temblor ante cualquier movimiento que puedas hacer en el estado en que te encuentras. Pero me puse en oración y el temor se desvaneció, dando paso a la tranquila y segura confianza en el Señor. Sigue leyendo

OPTAR POR LA PAZ

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Queridísima Mara: La paz, de esto quiero tratar hoy contigo. Prime en nosotras la urgencia de orar ante Dios el don de la paz. La estamos triturando a fuerza de violencia, incluso cuando creamos conflicto en nuestra propia y cotidiana convivencia. Optemos siempre por la paz.

Leemos en Teresa de Jesús: “¡Paz, paz!, hermanas mías, dijo el Señor, y amonestó a sus Apóstoles tantas veces. Pues creedme, que si no la tenemos y procuramos en nuestra casa, que no la hallaremos en los extraños” (2M 1,9); “Cualquier desasosiego y guerra se puede sufrir con hallar paz adonde vivimos” (4M 1,12).

La palabra hebrea “Shalom”, es mucho más amplia que el simple deseo de tranquilidad y bienestar; es fundamentalmente la paz del corazón, es reconciliación con uno mismo, con Dios y con los hermanos. Es plena comunión con la historia, con sus luces y sombras, asumida con perdón misericordioso. El Shalom hebreo bíblico es la paz de nuestra casa interior, ofrecida y deseada a los de cerca y a los de lejos, a todos los seres humanos, como una bondad sin límites, como una fusión amorosa de amantes. La paz acoge razas, naciones y religiones, las aúna en armonía reconciliadora. Sigue leyendo

HOMO SAPIENS

 

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Queridísima Mara: Me deleité leyendo tu carta cuando me decías que puedes afirmar que, para ti, la vida solo tiene un valor: “el amor que somos capaces de regalar y acoger”. Me parece muy bonita y muy profunda tu afirmación. Y me vino a la mente el decir de Teresa de Jesús que encaja bien para este momento tuyo que sientes vivir como experiencia de iluminación. Señala Teresa con su genial agudeza: “En llegando a tener con perfección este verdadero amor de Dios, trae consigo todos los bienes. Somos tan caros y tan tardíos de darnos del todo a Dios, que, como Su Majestad no quiere gocemos de cosa tan preciosa sin gran precio, no acabamos de disponernos”. Y muy dispuesta te veo a engrandecer este amor a Dios y a los hermanos. ¡Felicidades por este don maravilloso! Sigue leyendo

ADELINA

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Queridísima Mara: Te cuento una sencilla anécdota de cuando todavía era una joven novicia. Recuerdo que, poco antes de comenzar la misa de los domingos, llegaba una señora muy anciana, vestida de negro, su ropa era muy sencilla y desgastada; usaba alpargatas que, nada más entrar en la iglesia se las quitaba y descalza, se iba acercando al presbiterio. Era todo un ritual dominical, siempre igual. Recogido el calzado en las manos y acunado en su pecho, de pie y sin distracción alguna, se santiguaba, miraba el sagrario, se santiguaba, miraba el Cristo, se volvía a santiguar, volvía a mirar el sagrario, volvía a mirar el Cristo, volvía a santiguarse. Sus labios musitaban alguna oración, mientras la mirada quedaba clavada en el Cristo que pende a lo alto y en el centro del presbiterio, solo y sin ornamentos que molesten el crudo gesto de su dolor y desnudez. En nuestra iglesia Cristo lo ocupa todo y así queremos que sea. Sigue leyendo

FUEGO DE NOTRE-DAME

Incendio en la catedral de Notre Dame de París

Queridísima Mara: En mi oración del Viernes Santo, me limité a estar en silencio ante Dios, contemplando el misterio del amor y el dolor, el sufrimiento y la cruz, la muerte al fin.

Hace tan solo un momento, el mundo entero ha contemplado con horror y pena, el incendio de Notre-Dame, y todos nos hemos conmovido ante la posible pérdida del magnífico patrimonio de la humanidad que supone la histórica catedral de París. A Dios gracias, tras las impactantes llamas que sobresalían devoradoras del gran templo, hemos respirado aliviados al ver con asombro que, en su interior, casi todo quedó intacto. Sigue leyendo

EDITH STEIN. PALABRAS PARA EL DIÁLOGO

 

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Queridísima Mara: Con gran alegría te comunico la noticia de la publicación del nuevo libro, sobre Edith Stein, que ha elaborado nuestra hermana Paqui (Sellés Juan). Toda la comunidad celebramos con gozo este proyecto, que ya vemos realizado y publicado en las librerías. Lo vivimos como motivo de fiesta para toda la comunidad y felicitación a Paqui. Sigue leyendo