TENTACIÓN, PECADO Y GRACIA

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Introducción

Con el tema de la tentación, pecado y gracia, nos hallamos ante una verdad ineludible, que toma de lleno el ser. La realidad humana está imbuida de una lucha personal y comunitaria, ante el acecho permanente de la tentación, el pecado, y, como única y decisiva esperanza: la gracia, y de estas tres, lo más grande es la gracia. Todo es gracia, dice Pablo: «Sabemos que Dios dispone todas las cosas para nuestro bien» (Ro 8,28), esto es un alivio. Todo lo recibimos de Dios como regalo, porque Él es el creador de una historia de amor misericordioso y salvador. Cizaña y trigo crecen juntos, pecado y gracia también, la siega se ejecuta cuando el tiempo es favorable. Y Dios nos lleva a entender que, “Ni el que siembra ni el que riega son nada, sino que Dios lo es todo, pues Dios es quien hace que la planta crezca” (1Co 3,7). Así, la gracia lo envuelve todo, y en Cristo Jesús, devenimos humanidad nueva, creadora de gracia y de verdad. Sigue leyendo

CONFIANZA Y ESPERANZA

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¿Qué nos sucede, Señor, qué sombra nos envuelve y desajusta a toda la humanidad? Ahora es tiempo para agrandar la confianza en Dios y abrirnos a la esperanza de un tiempo liberado de toda amenaza. Que la absoluta confianza en Dios nos saque y libere de nuestros miedos. Quien se siente amado se sabe amparado. “Quien a Dios tiene nada le falta”. Dios lo es todo en todos y “en la vida y en la muerte somos del Señor”. Dios no nos abandona nunca y cuida de nosotros como una Madre-Padre cuida de su bebé recién nacido. Dios solo ama y salva porque Él es solo amor. Sigue leyendo

VIERNES III CUARESMA

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EVANGELIO  Mc 12, 28-34

EN aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús: «El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos». El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios». Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.  Sigue leyendo

VIERNES II DE CUARESMA

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EVANGELIO Mt 21, 33-43. 45-46

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:    «Escuchad otra parábola: “Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cayó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon.  Sigue leyendo

MARTES II DE CUARESMA

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EVANGELIO   Mt 23, 1-12. 

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a los discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».  Sigue leyendo